fbpx

1992: “Magic” Johnson, el VIH y un Juego de Estrellas

TEXTO: DJATMIKO WALUYO

El 7 de noviembre de 1991, Earvin “Magic” Johnson se paró frente las cámaras portando un traje con corbata y habló sobre el micrófono. “Debido al virus VIH que he obtenido, tendré que retirarme de los Lakers, hoy”, dijo Johnson, quien también fue claro anunciando que su esposa había resultado negativo, que no tenía SIDA y que planeaba “vivir por un tiempo extendido”. Era increíble pensar que unos meses antes, “Magic” Johnson estaba compitiendo en las Finales de la NBA mientras los Lakers de Los Ángeles buscaban renovar su reinado en la liga. El intento fue fallido. Los Bulls de Chicago comenzaban su mejor época al derrotar a los Lakers y un joven nombrado Michael Jordan se consolidaba oficialmente coma la gran estrella del basquetbol. La realidad de Johnson daba un giro rotundo y se volvió una imagen importante en una batalla de escala global para entender y combatir la enfermedad. La NBA se convirtió en el escenario máximo para la difusión de la situación, y en particular, fue el Juego de Estrellas de 1992 en el que “Magic” reaparecía sobre la cancha dejando uno de los momentos más memorables de la liga.

Ilustración por Grzegorz Domaradzki para RareInk 

Habría que entender algunas cosas sobre la enfermedad y lo que cargaba los términos VIH y SIDA en los 80, los 90, mientras la medicina del momento por sí misma buscaba entender lo que era con mejor exactitud. VIH significa virus de la inmunodeficiencia humana, lo cual daña el sistema inmunitario, destruyendo glóbulos blancos que combaten las infecciones. Es decir, es un virus que puede causar una infección dado que el cuerpo humano no tiene la capacidad de defenderse adecuadamente. Si el VIH avanza, puede evolucionar al SIDA que significa síndrome de inmunodeficiencia adquirida, lo cual es la fase más avanzada de la infección por el VIH.

Apenas diez años antes de que “Magic” Johnson hiciera ese anuncio, los Estados Unidos reportaba los primeros cinco casos clínicos de SIDA, pero el conocimiento médico estaba en plena investigación, y la población en general comenzó a desarrollar estigmas, discriminando, rechazando, aislando e incluso atacando a individuos infectados con el VIH. El virus se relacionaba con la comunidad homosexual, individuos promiscuos, la prostitución y el uso intravenoso de drogas.

En los Estados Unidos, Ryan White se convirtió en la cara de la enfermedad para la población común. El estigma y la percepción general cambió con el caso de White, un adolescente que había sido diagnosticado desde sus primeros años de vida con un desorden de coagulación sanguínea conocido como hemofilia. Dentro de sus tratamientos habituales, White recibía transfusiones sanguíneas, pero había recibido un tratamiento contaminado con VIH. Al ser diagnosticado, White fue negada la admisión a la escuela, iniciaron batallas legales para que pudiera ser alumno, y recibía amenazas hasta que su familia decidió mudarse de ciudad y escuela. White se convertía en vocero y una figura pública mientras los medios cubrían el desarrollo del entendimiento de la enfermedad. A los 18 años de edad, White falleció debido a una infección respiratoria en 1990, pero siguió siendo un rostro importante para un movimiento social que requería mayor conocimiento e investigación médica sobre la enfermedad.

Mientras White representaba un ciudadano más, “Magic” Johnson lo hacía a una escala mayor, haciendo su anuncio poco más de un año después de que falleciera White. El VIH y el SIDA se había insertado como una de las historias globales más importantes de la década de los 80, con millones de individuos viviendo en los 90 con una condición igual a la de “Magic” Johnson. El legendario basquetbolista dejaba bien enunciado: cualquier persona podría terminar con el VIH, y no afectaba a unas comunidades en específico.

Alejado de las canchas, “Magic” recibía el apoyo generalizado de basquetbolistas y fanáticos de la NBA. Los medio aplaudían la valentía de Johnson para llevar la concientización de la enfermedad a un siguiente nivel. El presidente de los EUA, George Bush, reconocía que “‘Magic’ es un héroe”. Y mientras se acercaba el punto medio de la temporada de 1991-92, la afición entregaba sus votos para el Juego de Estrellas de ese año, y el nombre de Earvin “Magic” Johnson recibía una cantidad desbordante de votos, a pesar de su retiro. Johnson se colocaba como titular para el equipo de la Conferencia del Oeste y se hizo presente.

“Magic” pisó las canchas nuevamente en el Orlando Arena, sede del Juego de las Estrellas de ese año. Recibido por abrazos y ovaciones, rodeado de los grandes basquetbolista del momento, “Magic” era la estrella indudable. En el partido enfrentaba a Isiah Thomas y Michael Jordan uno contra uno y todos celebraban. “Magic”, de costumbre, entregaba asistencias de fantasía, se colaba hacia al aro para anotar, y lanzaba ganchos y tiros de larga distancia. El público se ponía de pie con dos minutos restando. “Magic” anotaba un triple al final del partido para consolidarse como el Jugador Más Valioso con 25 puntos y 9 asistencias, y se daba un emotivo espectáculo en el que el Oeste vencía al Este 153-113. La narrativa se centraba en el ex jugador de los Lakers. “Magic” no sólo reaparecía para el basquetbol, daba una muestra necesaria para todo el aura que rodeaba el VIH en ese momento. Lo dejaba ver en claro, que en efecto, las personas con VIH seguían siendo personas con los mismos derechos como cualquier otro, y sobretodo, mantenían la capacidad de funcionar física, mental y emocionalmente, tal como lo dejaba en claro “Magic” esa noche con el balón en mano.

El partido se volvió un especie de despido para Johnson, y tal vez cargó con más emoción que cualquier otro Juego de Estrellas en la historia de la NBA. El año 1992 también marcaba una era que para muchos fanáticos de la NBA representaba la de oro, que presumía las figuras del Dream Team, la mayoría de ellas presentes en ese Juego de Estrellas. Pero por más celebración, había una inquietud. No se sabía a qué nivel significaba despedirse. El mismo “Magic” Johnson tomó el micrófono al final del partido para decir, “tal vez me vean de regreso, tal vez no, pero recordaré todos estos buenos tiempos esta tarde. Les quiero dar las gracias por compartir esto conmigo”.

Los que seguimos la historia de “Magic” y de la NBA, conocemos bien que el despido fue uno temporal. Los avances médicos permitían un mejor control del VIH. Claro, hay que tomar en cuenta que Johnson tenía recursos financieros que la mayoría de otros individuos con VIH no tenían para poder recibir la mejor atención. Pero “Magic” dejó en claro que el VIH no era el fin.

Después del Juego de las Estrellas, “Magic” participó en el legendario Dream Team durante los Juegos Olímpicos del 92 en Barcelona. Después, antes del arranque de la temporada de 1992-93, Johnson anunciaba que tenía la intención de regresar a la NBA. Entrenaba y participaba en varios juegos de pretemporada. Aún así, la aparición de Johnson conllevaba controversia entre otros basquetbolista. Johnson terminó retirándose de nuevo. Entre 1993 y 1995, Johnson se aproximaba a las canchas otra vez, pero ahora como entrenador de los Lakers. Después, en la temporada 1995-96, Johnson regresó a los entrenamientos para mejorar su condición física y su batalla contra el VIH. A sus 36 años de edad, Johnson incrementó su fuerza muscular, subió de peso, y oficialmente regresó a la NBA el 29 de enero de 1996. El siguiente día, los Lakers enfrentaron a los Warriors, Johnson tomó partido como reserva y terminó con 19 puntos, 8 rebotes y 10 asistencias. Su posición era más de poste que de base y fue una pieza clave para que los Lakers terminaran en cuarto lugar de la conferencia.

Imagen vía “Magic” Johnson

Terminando la temporada, Johnson coqueteaba con la idea de regresar de nuevo el siguiente año, pero al final anunció su retiro permanente, declarando: “Estoy saliendo bajo mis términos, algo que no pude decir cuando aborté un regreso en 1992”. En febrero de 2017, “Magic” Johnson hizo otro retorno más a los Lakers, pero esta vez como el presidente de operaciones. Hasta el momento, esta fase ha sido marcada y aplaudida con la contratación de LeBron James quien actualmente lidera la reformulación del equipo.

El público en general, e incluso individuos con posiciones de autoridad, tenían poco entendimiento de lo que significa SIDA en los 80 y los 90. La enfermedad no es contagioso por vías aéreas, y el VIH sólo se transmite por contacto de ciertos fluidos. Hasta la fecha, la manera predominante a nivel mundial en el que se transmite el VIH sigue siendo entre la comunidad heterosexual. Sin embargo, a pesar de los avances médicos, la información disponible al público general, el estigma sigue presente, aunque a una escala mucho menor que en décadas anteriores. En 1992, la NBA, de la mano de “Magic” Johnson, dieron escenario a una causa mayor. El deporte, aunque para muchos es sólo un formato más de ocio, para otros, es una oportunidad para mejorar como individuo, y sí, también como sociedad.

Recomendadas:

El Arte de Posterizar

Shaq: Más Grande que Sí Mismo

El Resurgimiento: Derrick Rose

COMPARTE ESTA NOTA