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El Regreso de los Nuggets y Una Nueva Era Dorada

TEXTO: DJATMIKO WALUYO

 

La temporada pasada, los Nuggets de Denver no tuvieron una mala campaña. Terminaron con un récord ganador de 46-36, pero con lo sólido que ha estado la Conferencia del Oeste en los últimos años, quedaron a un juego del octavo lugar y por lo tanto, fuera de la postemporada. Más que mantener el nivel, los Nuggets siguieron dando pasos hacia delante y fueron significativos. Para el 2018-19, Denver se mantuvo todo el año hombro a hombro con los Warriors de Golden State como el mejor equipo de la conferencia, terminaron en segundo lugar, y todo esto siendo uno de los equipos más joven de la NBA. Estrenando un logo renovado, los Nuggets también han reformado su identidad, marcando lo que parece el inicio de una nueva era dorada para la franquicia.

 

Imagen vía Nuggets

 

Los Nuggets no tienen una historia condecorada como las franquicias de los Celtics, Lakers, Bulls o Spurs, pero han tenido sus eras importantes. Si los Nuggets del 2019 parecen estar arrancando una nueva era dorada, habríamos que revisar las anteriores. Un poco de historia:

 

DE LA ABA A LA NBA

 

La franquicia estaba disputando las finales de 1976 en la ABA – esa liga alterna a la NBA que duró desde 1967 hasta 1976 – cuando fue anexada a la NBA. Liderados por un trío de jóvenes, David Thompson, Dan Issel y Bobby Jones, y entrenados por el ahora legendario Larry Brown, calificaron a la postemporada y fueron eliminados en la semifinal de conferencia en su primer año en la liga. El éxito moderado continuaría hasta la salida de Brown en 1979.

 

LA ERA OFENSIVA CON ALEX ENGLISH Y KIKI VANDEWEGHE

 

Imagen vía NBA

 

No pasarían muchos años para que el equipo se reformara. Llegaría Alex English en un intercambio con los Pacers, contrataban a Doug Moe de entrenador, y poco después adquirían a Kiki Vandeweghe. Dan Issel aún se mantenía como pieza sólida en el centro ya como veterano experimentado. Moe introduciría una ofensiva de movimiento y la filosofía táctica favorecieron la efectividad de English y Vandeweghe. A principios de los 80, los Nuggets establecían récords por puntos anotados, y un par de años después, los Nuggets entraban a lo que muchos consideran el mejor momento de la franquicia. En la temporada de 1984-85, llegaron a las finales de la Conferencia del Oeste, pero nadie le iba a ganar a los Lakers de Kareem Abdul-Jabbar, “Magic” Johnson y James Worthy; y en efecto, los Lakers terminaban campeones de la temporada.

 

ERA DEFENSIVA DE DIKEMBE MUTOMBO

 

A finales de los 80, los Nuggets seguían con una dinámica ofensiva veloz, pero no les bastaba porque en el lado defensivo estaban perdidos. Los oponentes terminaban anotando aún más rápido que ellos. Entrando a los 90, los Nuggets representaban una franquicia sin dirección. Terminaron con el peor récord en la temporada 1990-91, pero esto les permitió seleccionar al congoleño Dikembe Mutombo con la elección número cuatro del Draft. En una época de posiciones convencionales y centros imponentes, el rostro defensivo que era inexistente para los Nuggets cambiaría en poco tiempo.

 

Armados con Mahmoud Abdul-Rauf, Reggie Williams, Bryant Stith y LaPhonso Ellis en el cuadro titular, y la explosividad de Robert Pack y Rodney Rogers desde la banca, los Nuggets regresaban a la postemporada en 1994 clasificados en la octava posición y con uno de los equipos más jóvenes de la liga. Enfrentando a los Sonics de Seattle en la primera ronda y perdiendo los primeros dos partidos. Los Nuggets hicieron historia, ganando los siguientes dos partidos en casa y dando la sorpresa al derrotar a los Sonics en el quinto y último juego de la serie. Sería la primera vez que un equipo en el octavo lugar eliminaba al mejor equipo de la conferencia. En la segunda ronda casi repetían la hazaña ante el Jazz de Utah, empujando la serie hasta siete partidos.

 

 

La imagen de Mutombo caer a la duela con el balón en mano en celebración después de eliminar a los Sonics en un quinto partido que se fue a tiempo extra sería el momento más icónico de esa era de los Nuggets. El equipo mantuvo un éxito moderado en las temporadas que venían, pero nunca lograron dar un paso más grande. Llegaría Antonio McDyess, y luego Mutombo se iría del equipo en 1995. Los cambios continuaban y durante los siguientes años los Nuggets tocarían fondo. En 1998, el equipo cerraba la temporada con un récord de 11-71. La franquicia además pasaría por varios años de inestabilidad, pasando de un dueño a otro hasta que terminaba en manos de Stan Kroenke en el verano del 2000.

 

EL DRAFT DEL 2003: MELO

 

El Draft de la NBA del 2003 es conocido como uno de los años que produjo más talento a la liga, y la historia lo confirma, con quince jugadores provenientes de ese draft obteniendo 26 campeonatos combinados. Entre las figuras, claramente destacaron LeBron James, Dwayne Wade, Chris Bosh, y en lo que le concierne a los Nuggets, a Carmelo Anthony.

 

Imagen vía Wikimedia

 

El impacto llegó rápido bajo el nuevo gerente general y ex jugador de los Nuggets, Kiki Vandeweghe, y en conjunto con el entrenador George Karl. Los Nuggets continuaban con ese estilo característico de la franquicia de ofensivas dinámicas pero conscientes de la defensa. Carmelo Anthony se acompañaba de jugadores como Andre Miller, Marcus Camby, y Kenyon Martin. Desde la banca aparecían el brasileño Nene Hilario y el mexicano Eduardo Nájera. Los Nuggets regresaban a ser una franquicia respetable y con mucho talento, se volvieron habituales en la postemporada durante esos primeros años de Anthony, pero sin mayor impacto.

 

Imagen vía Wikimedia

 

En el 2006, los Nuggets realizaban una serie de cambios y adquirían a Allen Iverson para formar una de las duplas más explosivas de la NBA con “Melo”. Sin embargo, los resultados de la franquicia no mejorarían demasiado hasta que Iverson terminaba fuera en el 2008, enviado a los Pistons de Detroit por Chauncey Billups que llegaba con un anillo de campeonato y la experiencia de ser MVP de las Finales del 2004. Llegarían a las finales de la Conferencia del Oeste, pero al igual que al equipo de dos décadas antes, perderían ante unos Lakers que no iban a perder. Guiados por Kobe Bryant, Los Ángeles quedaba campeón. Sería el mejor año de la era de Carmelo Anthony, pues aunque mantenían récords positivos, en la postemporada no capitalizaban.

 

En el 2011, “Melo” se iba a los Knicks, y aunque los Nuggets lograron un par de temporadas bastante exitosas, incluyendo un récord de 57-25 en la temporada de 2012-13, no pasaban de la primera ronda y pronto estarían en una etapa de reconstrucción.

 

2019: EL REGRESO DE LOS NUGGETS

 

Denver pasaba por otro declive y en la temporada 2013-14, por la peor campaña en los últimos once años. Con esto lograron hacer movimientos que les permitió terminar con varias selecciones en el Draft del 2014, que les significaron Jusuf Nurkic y Gary Harris en la primera ronda, y a Nikola Jokic en la segunda. El siguiente año, el equipo contrataba a Michael Malone como el entrenador en jefe. Y así, las cosas comenzaron a dar vuelta.

 

Con Malone de frente, las mejorías empezaban a asomarse, pero las victorias sólo se sumaron a 33. Era normal para un primer año en el que el entrenador tomaba las riendas de un equipo desorientado. En el Draft, consiguieron a Jamal Murray con la selección número siete, y después a Juan Hernangómez y Malik Beasley en la primera ronda también. Con la revelación de Jokic, los Nuggets además tenían a dos centros jóvenes y habilidosos en Jokic y Nurkic. Sin embargo, la tensión se incrementaba pues no lograban cuajar juntos sobre la cancha. Denver terminó mandando a Nurkic a los Blazers, recibieron a Mason Plumlee y crearon espacio para que siguiera desarrollándose Jokic que estaba evidenciando ser más productivo como el centro titular de los Nuggets. El equipo mejoró a 40 victorias ese segundo año, pero sobretodo, el talento joven se empezaba a acomodar bajo la filosofía de Malone.

 

Imagen vía Nuggets

 

El tercer año de Malone frente al equipo se volvió igual de crucial. Los Nuggets contrataron al veterano Paul Millsap, y a un desconocido de nombre Torrey Craig. Las victorias se sumaron a 46 y todas las piezas claves estaban puestas, los jóvenes con un par de años de experiencia y Millsap dando el toque de serenidad que da un veterano.

 

Los Nuggets del 2019 se formó con movimientos inesperados, juntando jugadores que tenían algo más que talento. Torrey Craig literalmente brincó de una liga semi-profesional en Australia para aprovechar un contrato de diez días con los Nuggets y terminar como pieza fundamental del equipo, en especial como motor defensivo que entrega una intensidad contagiosa. Jokic apareció de la segunda ronda como un prospecto serbio interesante pero que no llamaba demasiada atención. El propio Millsap, un veterano establecido, llegó a la NBA como selección de segunda ronda, y completamente consciente de lo que es tener que demostrarse cada minuto, dentro y fuera de la cancha, para ser tomado en cuenta.

 

Entre todos los movimientos, Malone demostró un constante ascenso pero con un trabajo detallado, uniendo un grupo de jóvenes, haciéndolos entender una filosofía de trabajo en equipo en una época donde el individualismo reina. Al final esto es basquetbol, un deporte de equipo y en últimas, cada profesional deberá entender dicha naturaleza, pero es más fácil perder esa noción cuando apenas rebasaste los 20 años de edad, las redes sociales te dicen lo contrario y el estilo de la NBA en general ha ido enfocándose en el poder de las estrellas más que de los equipos. Malone ha hecho un trabajo impecable esta campaña, y su mancuerna estrella consiste de un Nikola Jokic de 24 años y un Jamal Murray de 22, ambos apenas cumpliendo años el pasado mes de febrero.

 

Imagen vía Nuggets

 

La temporada del 2018-19 vio unos Nuggets repartir alrededor del 70 por ciento de los minutos entre jugadores de 24 años o menos. Aquí nombramos, entre toda la juventud, a ese veterano colado, estableciendo experiencia sin sacrificar el nivel energético: Paul Millsap. Él es el sabio a sus 33 años. Junto a Gary Harris y Torrey Craig, la defensiva del equipo toma otro nivel. Pero Millsap es más allá de un jugador defensivo, especialmente en este momento cuando los Nuggets coquetean con el éxito en la postemporada. Millsap es el único que realmente tiene esos kilómetros recorridos bajo la presión de los playoffs. Mientras los jóvenes van aprendiendo lo que es, la tranquilidad y serenidad de Millsap, su capacidad de tomar las decisiones correctas aparece, y el equipo le sigue el paso. Los Nuggets no parecen promediar 24 años de edad, y tanto Malone como cada uno de los jugadores entendiendo su rol son parte de un éxito en conjunto, en equipo.

 

Denver no tienen que esperar más, una nueva era dorada ha arrancado.

 

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