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Halleluka: Luka Doncic

TEXTO: LA CANASTA

 

Dos equipos vieron el nombre de Luka Doncic en el draft y optaron por anunciar el de otro jugador. Los Suns de Phoenix eligieron el centro Deandre Ayton con la primera selección y los Kings de Sacramento nombraron a Marvin Bagley III como la selección número dos. Doncic apareció como la tercera selección, echa por los Hawks de Atlanta, pero los Mavericks movieron sus piezas y mandaron a Trae Young – la selección número 4 – y su selección de primer round del 2019 por los derechos de Doncic. Seis meses después, no hemos más que ver a Doncic deslumbrar a la NBA a sus 19 años de edad.

 

Imagen vía Mavericks de Dallas

 

Doncic entró a un escenario ideal para arrancar su carrera de la NBA. Los Mavericks tienen a uno de los entrenadores más estables e intelectuales de la NBA, Rick Carlisle, quien ha implementado su sistema durante las últimas diez temporadas con Dallas, un sistema que por muchos años estuvo centrado alrededor de otro fenómeno europeo, Dirk Nowitzki. Al igual que Nowitzki, Doncic es un jugador alto con las habilidades físicas para jugar de poste pero con un tiro excelso que permite expandir el juego, una visión amplia con buenos pases, y un juego pausado que contrasta la velocidad de la NBA contemporánea. Con esto, encontramos tres factores importantes que han impulsado el arranque de ensueño de Doncic: 1) Un sistema de juego establecido de los Mavericks que embona perfectamente bien para Doncic, y un entrenador formidable en Carlisle; 2) el mejor mentor posible con el veterano Dirk Nowitzki a su lado; y 3) una etapa de reconstrucción de los Mavericks que le permiten mucho minutos de juego.

 

El nombre de Luka Doncic empezó a resonar con fuerza la temporada pasada con el Real Madrid, pero no surgió inesperadamente. Hoy vemos a un adolescente de 19 años de edad tomar control de las canchas más talentosas del mundo en la NBA. Para él, es más de los mismo, parte de la evolución de un camino que empezó a forjar desde niño.

 

A los ocho años, cuando su padre, Saca Doncic, comenzó a jugar para el equipo Union Olimpija de Slovenia, Luka recibió la invitación para jugar con el equipo de su edad, pero apenas unos minutos entrados a su primera sesión de entrenamiento, lo movieron con los niños de 11 años. Poco después estaba entrenando con el equipo sub-14 pero por reglamentos de la liga no podía jugar en juegos oficiales con ellos al tener tan sólo ocho años de edad.

 

Doncic recibía reconocimientos de Jugador Más Valioso (MVP) en copas internacionales y el 2012 salió de préstamo para el equipo sub-14 del Real Madrid. Doncic estaba entre los más jóvenes pero nuevamente obtuvo otro premio de Jugador Más Valioso, ahora en la Minicopa Endesa. Eventualmente, Doncic firmaba un contrato de cinco años por parte del Real Madrid en septiembre del 2012. Con 13 años de edad, se mudó a Madrid, aprendió español y vivió con prospectos jóvenes de futbol y basquetbol en la capital española. Entre campeonatos y más premios de Jugador Más Valioso, Doncic pasó a debutar en el equipo profesional de Real Madrid dos meses después de cumplir 16 años, convirtiéndose en el más joven en la historia del equipo en debutar, y el tercero más joven en la Liga ACB, detrás de Ricky Rubio y Ángel Rebolo.

 

Luka Doncic con Real Madrid en 2016 / Imagen vía Wiki Images

 

Después de la lesión de Sergio Llull el año pasado, en la temporada 2017-18, Doncic tomaría un rol mucho más prominente para el Real Madrid, guiando el equipo hacia el campeonato de la EuroLiga, convirtiéndose en el jugador más joven en ganar el Jugador Más Valioso de la competencia, además de recibir el MVP de la Liga ACB después de guiar al equipo ese título también. El nombre de Doncic explotaba por todos lados y los ejecutivos de la NBA tomaban nota de cerca.

 

Haciendo referencia a sus primeros años de basquetbol, Doncic recordaba: “Siempre estuve entrenando y jugando con niños más grandes, que tenían mucha más experiencia que yo. Muchos de ellos eran más grandes y más rápidos que yo también, así que tenía que ganarles con el cerebro”.

 

Doncic ha demostrado sobre las canchas más complicadas que su entendimiento del basquetbol es claramente adelantado para sus 19 años de edad. Tiene las características del baloncesto europeo que se ha puesto en la escena de la NBA a través de jugadores históricos como Drazen Petrovic, Vlade Divac, Toni Kukoc, Arvydas Sabonis y en épocas más recientes, Dirk Nowitzki y Pau Gasol por mencionar a algunos y sin hacer mención de jugadores más actuales como Kristaps Porzingis o Nikola Jokic. Doncic es un jugador alto con el físico de un poste, midiendo 201cm y pesando 100 kilos, pero ya es costumbre verlo con el balón en la mano arrancando las jugadas de los Mavericks. Doncic tiene una visión amplia en la cancha y toca bien el balón a la hora de mandar asistencias. Es paciente, le da el tiempo a la posesión para que las jugadas se desarrollen con Rick Carlisle utilizando muchas pantallas y cortes. Y su step back, su tiro con un paso de retraso, es de los mejores de la NBA, y con su altura le da incluso más espacio para tener un instante adicional para acomodar su tiro.

 

 

Hay una tendencia dentro de los ejecutivos de la NBA, e incluso fans de la liga, pensar que los jugadores destacados de las ligas europeas no significa tanto. Es común escuchar que el nivel es otro, que la NBA tiene los mejores atletas que hacen que cualquier estrella en el extranjero pase a ser una estadística más en la banca. Una de las dudas que se le etiquetaba a Doncic era justamente eso, su ritmo de juego pausado que no encaja a la velocidad de la NBA actual.

 

Todo eso ha sido puesto a un lado después de casi media temporada como novato en la NBA. Doncic no sólo ha demostrado su talento, si no la capacidad de imponer su ritmo de juego en los partidos, un entendimiento general del baloncesto reflejado en los dos lados de la cancha, y a sus 19 años de edad, un temperamento calculado y controlado. Paul George incluso describió a Doncic como “un veterano entre novatos”. Doncic se ha posicionado como el cerrador de los partidos para los Mavericks. No hay más que decir al recordar este tiro con 1.9 segundos restando.

 

 

 

Recientemente, Doncic fue utilizado como señuelo de una jugada final cuando éste traía la mano caliente, y estaba cerrando el partido como ya se está haciendo costumbre. Le había dado la ventaja a los Mavericks ante los Pelicans, después Anthony Davis responde. Al final, intentan engañar alejándose de lo obvio – darle el balón a Doncic – se le entrega el balón a Dennis Smith Jr., y no resultó como se había pensado. Las críticas llovieron, la frustración de Doncic se volvió viral mientras volteaba ver a su banca, e incluso Carlisle se responsabilizó de la jugada.

 

 

Queda claro, Doncic es el jugador franquicia de los Mavericks, el sucesor natural de Dirk Nowitzki y la gran promesa que tiene a todos los fans de Dallas imaginando otro campeonato en un futuro no tan lejano. El impacto ha sido tan inmediato que Dallas se ha convertido en un contendiente para estar en la postemporada, apenas un año después de estar en el fondo de las tablas. Dallas ya tenía otra pieza de juventud en Dennis Smith Jr., la selección número 9 del draft anterior quien cumplió 21 años hace poco más de un mes. Aunque parecía que Doncic y Smith Jr. estaban teniendo dificultades en jugar juntos, poco a poco se han acoplado, y el futuro es prometedor. La adición del veterano DeAndre Jordan le da estabilidad en el poste y con piezas importantes como Harrison Barnes, Wesley Matthews y el puertorriqueño J.J. Barea, Dallas ha lucido bastante bien.

 

Doncic, como varios pronosticaban, se ha posicionado como el favorito par recibir el premio de Novato del Año. Promedia 20 puntos por partido, 6.5 rebotes y 5 asistencias. Es un fenómeno evidente, mediático e impresionante jugador. Varios expertos lo ven merecedor de un lugar en el Juego de las Estrellas, algo poco común. El último novato seleccionado para el Juego de las Estrellas fue Blake Griffin en el 2011. Antes estuvo  Yao Ming en el 2003 y Tim Duncan en 1998.

 

Tampoco es perfecto. Recordemos una vez más, Doncic sigue siendo un adolescente de 19 años de edad. Lo hemos visto cometer errores, perder el balón, no calcular pases, perder el control o manejar mal los ritmos de juego. Es normal, es un novato. Pero algunos ya se están preguntándose si Doncic está teniendo la mejor temporada de un novato en la historia de la NBA.

 

Si mantiene las estadísticas que hasta ahora lleva a casi la mitad de la temporada, es algo comparable a los número de un novato histórico de la temporada de 1984-85, Michael Jordan. No, no estamos comprando a Doncic con Jordan, para nada. Pero las similitudes en estadísticas e impacto sí. Jordan terminó con un promedio de 28 puntos por partido, 6.5 rebotes y casi 6 asistencias, con un porcentaje de tiro de campo de 51.8%. Todos los números, con excepción de una diferencia de ocho puntos, son básicamente idénticas a las de Doncic. Sin meternos en controversia o blasfemia para algunos por mencionar el nombre de Jordan a lado de este novato de los Mavericks, el punto es que el impacto es real, es inmediato, y el fenómeno es grandioso para el equipo y para la liga. 

 

Pasan muchas cosas en una temporada, y Luka Doncic aún no lleva una sola. Hay altibajos a lo largo de las carreras, incluso en temporadas mismas; hay novatos que explotan y decaen el resto de sus carreras; hay infortunadas lesiones que terminan con demasiadas carreras deportivas. En fin, hay variables inciertas e incontables. Lo que es real es que Doncic muestra una y otra vez que es diferente. No es un fenómeno atlético que depende de aptitudes físicas que decaen con los años o en lesiones. No es sólo un joven hambriento intentando de demostrar con ansiedad  que sí es meritorio de la NBA. Sus estadísticas tampoco son fruto de partidos aislados con resultados esporádicos. Es todo lo opuesto a eso. Luka Doncic basa su juego en la capacidad de interpretación del baloncesto y su reacción inmediata en los partidos con técnicas pulidas, como la de un veterano aprovechando su experiencia a la par de su declive atlético. No tiene ansiedad por demostrar talento, asume su talento y muestra confianza en sus capacidades como jugador y líder para guiar a su equipo. No son unos partidos explosivos que dan luz a lo que podría convertirse un novato prometedor en el futuro, Luka Doncic es extrañamente constante y es una realidad ya. “Halleluka” es algo real que se vive en Dallas haciendo alusión a la bendición deportiva que ha traído Doncic a la ciudad, y a todos nosotros, al basquetbol y ahora a la NBA.

 

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