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James Harden versión MVP 2.0

TEXTO: LA CANASTA

 

A mitad de temporada, volteamos a ver las estadísticas de James Harden y confirmamos que está teniendo la mejor temporada de su carrera, ¿o no? Sus números indican un promedio de 34.2 puntos por partido, casi 9 asistencias, 6.2 rebotes y 2.1 robos. No puede haber otro candidato mejor colocado hasta este momento que Harden para convertirse en el Jugador Más Valioso (MVP) del año.

 

Imagen vía James Harden

 

Después de arrancar la temporada con algunos tropiezos, incluyendo una breve aventura con Carmelo Anthony que duró un total de diez partidos, los tres últimos completamente inactivo por una “enfermedad no especificada” y un récord de 4-7, los Rockets de Houston dieron un giro rápido antes de que se perdiera el control. Durante esta fase post-Melo, James Harden ha dejado a todos boquiabiertos y está bien encaminado a convertirse en MVP por segunda temporada consecutiva.

 

Si sólo tomamos las estadísticas del último mes, Harden carga con un promedio de 40.2 puntos por partido, 9.6 asistencias y casi 7 rebotes. La ausencia de Chris Paul y Eric Gordon durante varios partidos ha influido en la carga y responsabilidad que ha tenido Harden con el juego de Houston, y el mismo Mike D’Antoni modificó un poco el estilo para darle a Harden más espacio y más tiempo con el balón durante esas semanas. El resultado ha sido un récord de 8-3 y los Rockets manteniendo una de las ofensivas más abrumadoras de la NBA. Sí, todo a través de Harden. Las defensas lo saben, y eso es lo que lo hace aún más impresionante. No hay secreto de que Harden tendrá el balón, creará su propio espacio, se colará hacia la canasta o tal vez decida tirar el balón ante varias manos que lo buscan bloquear. El resultado sigue siendo puntos para Houston.

 

 

En su partido más reciente, Harden anotó 38 puntos en la derrota de Houston en Orlando. El partido fue el dieciseisavo consecutivo anotando 30 puntos o más, empatando el récord de Kobe Bryant desde la fusión de la NBA y la ABA en 1976. Pero la estadística pegada a sus puntos el pasado domingo son sus 17 tiros de tres puntos que lanzó, de los cuales sólo encestó uno. Quince de sus puntos llegaron de la línea de tiros libres. Harden, por un lado, está jugando en un nivel increíble, pero por otro, su 1-17 de tres puntos el domingo pasado y la derrota de Houston que perdió la ventaja en los últimos minutos tras una corrida de Orlando con 14 puntos ante 4 de Houston, también indica una sobrecarga y el peligro de fatiga.

 

Es normal que un jugador de la NBA tenga días en los que no está tan certero como acostumbra. Así que el 1-17 no tiene que ser tan alarmante como parece. Tal vez el número preocupante son los 17 tiros, pues como se mencionó, no hay secreto en la ofensiva de Houston que depende completamente de Harden. Es por esto que sacaron la chequera el pasado verano para mantener a Chris Paul y asegurar que Harden no se agotara conforme transcurriera la temporada. Por más complicado que sea Harden para los equipos opuestos, también es complicado para sí mismo y lograr mantener ese ritmo partido tras partido.

 

Imagen vía ESPN

 

Los Rockets no tienen el juego ni el conjunto dominante que tenían el año pasado cuando terminaron la temporada con un récord de 65-17 y en la posición número uno de las tablas, algo que nunca había pasado en la historia de la franquicia. De hecho, con un récord de 24-18, ya han perdido más partidos en comparación a toda la campaña pasada, pero no dejan de ser un contendiente serio en una conferencia tan competida como la del oeste con el súper equipo de Golden State, las revelaciones de Denver y Los Ángeles (Clippers), la intensidad de Oklahoma City, la consistencia de Portland y sobretodo de San Antonio, además de que LeBron ha empujado a los Lakers a otro nivel.

 

Regresamos a la pregunta inicial. ¿Harden está teniendo la mejor temporada de su carrera o no? Por un lado sí. No cabe duda y las estadísticas le dan legitimidad numérica. De manera individual, si se mantiene así, será difícil negarle su segundo trofeo de MVP. ¿Pero a qué costo llega esto? La fatiga llegará eventualmente y eso afectará el panorama más amplio de los Rockets durante la presente temporada. Si vemos el talento y los rivales que hay en la Conferencia Oeste, será muy complicado que Harden no se tope con su propia fatiga siendo la mejor defensa que enfrenta.

 

La pregunta es si Harden podrá continuar jugando el nivel que tiene cuando regrese Paul, compartiendo el balón y sobretodo la responsabilidad de llevar la batuta de Houston. Para el bien del basquetbol y de los Rockets, esperemos que sí. Ambos han mostrado la disposición y capacidad de jugar uno a lado del otro en armonía y trabajar para el bien del equipo.

 

Claro que no es un equipo de un duo dinámica y ya. Houston, aunque pasó por varios cambiaos durante el verano pasado, sigue teniendo un conjunto sólido con Clint Capela y P.J. Tucker balanceando ambos lados de la cancha, y otros jugadores importantes como Eric Gordon que ya mencionamos, y Danuel House, James Ennis y Gerald Green por nombrar a algunos. Con el calendario marcando la mitad de la temporada de la NBA, es un buen momento para que Paul comience su regreso y Harden pueda tomar un respiro. De cualquier manera, Harden se perfila hasta este momento como el MVP de la temporada y Houston sigue muy vigente.

 

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