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Lakers, LeBron y Davis

TEXTO: LA CANASTA

 

Podríamos decir que lo primero que han querido hacer los Lakers y toda su comunidad es olvidar la temporada pasada. Habían salido como los grandes “victoriosos” del verano anterior después de la contratación de LeBron James, pero a partir de ese momento las cosas no continuaron con tanta gracia. Como cereza de la angustia, durante el partido de Navidad en la temporada pasada, se lesionaría LeBron James, teniendo que ausentarse por 27 partidos con una lesión de ligamentos. Después pasaría el drama fallido al intentar de conseguir a Anthony Davis en un intercambio que no se concretó, causando un ambiente extraño en el equipo, notablemente molestos los jugadores, teniendo consciencia que eran piezas reemplazables y no vitales. Los Lakers terminarían el año con sólo 27 victorias y alejados de los Playoffs. Año uno de LeBron James como el rey de los Lakers ha quedado escrito en el pasado, pero en el nuevo reino parece que vienen cosas grandes. De nuevo resurgió el nombre de los Lakers este verano como uno de los victoriosos, finalmente contratando a Anthony Davis, y el ambiente incómodo ha quedado resuelto, resultando en un ánimo renovado con rostros frescos que complementarán al rey; o por lo menos eso se espera.

 

Imagen vía Lakers

 

La pieza clave es el nombre de Anthony Davis. Durante el verano, el equipo finalmente logró la contratación de una de las estrellas grandes de la NBA, poniéndole fin a la especulación y el drama. Con promedios de 23.7 puntos, 10.5 rebotes y 2.4 bloqueos en lo que va de su carrera, Davis es un atlético y versátil jugador que impulsará el juego de LeBron y todos los Lakers. A diferencia del verano anterior, cuando los Lakers parecían incapaces de firmar jugadores interesantes después de haber logrado a contratar a LeBron, este verano consiguieron armar un equipo combinado de juventud, experiencia y talento.

 

Los Lakers firmaron a Danny Green quien viene de ganar un campeonato con los Raptors, al defensivo Avery Bradley, el veterano Dwight Howard e incluso a DeMarcus “Boogie” Cousins aunque tendrá otra batalla extendida con las lesiones. Es probable que no lo veamos mucho pero es un riesgo calculado que puede traer un impacto inmediato si es que se recupera a tiempo. La franquicia además mantuvo a nombres como el de Kyle Kuzma, Rajon Rondo y JaVale McGee.

 

En la pretemporada, dieron señal del contendiente real en el que se ha convertido el equipo. Es pretemporada, sí, pero ganarle a los Warriors por más de 30 puntos debe de significar algo.

 

Frank Vogel, el entrenador de los Lakers, tiene las manos llenas al reunir el talento que tiene, hacerlos jugar en equipo, no molestar egos, y administrarlos durante 82 partidos de temporada regular. Vogel es conocido por sus esquemas defensivos, lo cual es buena señal para cualquier equipo que busque convertirse en campeón. La defensa gana campeonatos. Que Anthony Davis mencione su deseo por convertirse en el Jugador Defensivo del Año también es un gran indicativo de que está en Los Ángeles para trabajar duro y no sólo disfrutar de los beneficios de la ciudad, su enorme y lucrativo mercado, y consolidar su estatus de estrella. Querer jugar defensa con ánimo evidencia su motivación este año; y aunque LeBron seguirá siendo el rey, no será descabellado ver cómo Davis toma control esta temporada y convertirse en la gran revelación. No es que Anthony Davis no tenga ya su propio nombre. Ya es una estrella por sí mismo, pero jamás ha tenido la experiencia de jugar con alguien de la talla de LeBron James, quien además de tener la habilidad de dominar el juego con el balón en mano, es un gran distribuidor y facilitador para sus compañeros.

 

Steph Curry, entrevistado por Sam Amick del medio The Athletic, compartió su opinión sobre lo que parece venir de LeBron y los Lakers:

 

“Digo, son duros. Empiezas con LeBron y AD. Esos son tipos que requieren de tu atención en cada posesión, y creo que lo demostraron (en juego de temporada) un poco de cómo pueden trabajar en tándem, presionando las posiciones del tres y cuatro con Javale [McGee] o Dwight [Howard] al frente, y LeBron teniendo amenazas de asistencias. Tienen buenos tiradores en su alrededor, y buena defensa del perímetro. Son buenos. Se va a necesitar bastante para ganarles. Puedes darte cuenta cuando un equipo piensa que un equipo es realmente bueno, pero aún tienen que salir y demostrarlo. Tienen esa vibra allá, como que saben que son talentosos pero además creo que tienen actitud”.

 

Como tal, la NBA vio un giro de súper equipos a dúos dinámicos este año. El de los Lakers es claramente liderado por James y Davis, pero Kyle Kuzma es una gran pieza para poder llamarles un Big 3. Kuzma es un atlético jugador de poste con la posibilidad de ampliar la ofensiva desde larga distancia. Sobretodo, apenas tiene 24 años y estará mejorando semana tras semana jugando a lado de James y Davis, adaptándose a ellos, aprendiendo, y entendiendo los esquemas de Vogel mientras se sigue desarrollando él.

 

Los Lakers vienen en serio este 2019-20, y aunque no seas seguidor del equipo, es bueno para la liga. Hubo un nuevo balance de poderes en la liga con todos los movimientos del verano, y la opinión general de analistas y expertos es que es una de las temporadas más esperadas en los últimos años.

 

De manera interna, algo a lo que estará atento toda la directiva de los Lakers es la capacidad de maximizar la salud y mantenimiento de sus dos estrellas. James ha demostrado cada año de su carrera ser un fenómeno físico, pero a sus 34 años de edad y entrando a su temporada 17, el historial de un ligamento roto el año pasado, se tendrá que tomar precauciones en cuanto la carga de trabajo. Aunque Anthony Davis apenas tiene 26 años de edad, el jugador ya ha sufrido de varias lesiones. Las lesiones son algo que no se pueden controlar, pero hay medidas con los avances de la ciencia del deporte que se toman para disminuir las probabilidades de que aparezcan y encontrar síntomas con tiempo adelantado. El juego en la NBA es cada vez más rápido y explosivo, y el extendido número de partidos se vuelve complicado de administrar. Todos los equipos enfrentan lo mismo, pero los ojos están puestos en las estrellas, y Los Ángeles se llena de ellas.

 

James tiene tres años restando en su contrato con los Lakers, y esta campaña tiene una importancia agregada considerando que Davis tiene la posibilidad de optar por la agencia libre este verano si termina, por cualquier circunstancia, con una temporada infeliz. Lo más probable es que los Lakers tengan por lo menos un mejor récord que el año pasado, entren a Playoffs y luzcan bastante sólidos. Con una probabilidad menor pero para nada descabellada, es que terminen llegando hasta las Finales de la NBA por encima de una lista complicada de contendientes de la Conferencia del Oeste. El talento está, y la clave será lograr que los jugadores se complementen, desde las estrellas que dan cara pública hasta los jugadores de rol, y por supuesto, que logren mantenerse lejos de las lesiones durante todo el año.

 

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