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VERANO 2019: EL BALANCE DE PODERES

TEXTO: LA CANASTA

 

Muchos mencionan la famosa “decisión” de LeBron James en 2010 como el parteaguas que creó el concepto del súper equipo en la NBA. Desde décadas anteriores, la NBA había visto súper equipos formarse previamente, pero en el 2010 la dinámica tuvo una característica particular. El Heat de Miami fue el primer súper equipo creado por los jugadores mismos. No fueron los dueños ni los directivos que lo formaron. LeBron James, Dwayne Wade y Chris Bosh todos son de la misma generación del Draft del 2003, jugaron en el mismo equipo de la Selección Nacional donde pasaron a ser más cercanos aún, y durante varios años, platicaban sobre la manera en la que podrían jugar todos juntos. Lo hicieron al firmar extensiones cortas, liberándolos de sus contratos en 2010 y finalmente uniendo fuerzas en Miami. Resultó en cuatro finales consecutivas y un par de campeonatos. El control fue tomado por los jugadores, y esa formación de súper equipo cambió mucho el juego de la agencia libre.

 

Este verano del 2019, varias super estrellas de la NBA se volvieron agentes libres, las franquicias han estado manejando presupuestos amplios y un nuevo balance de poderes entre los equipos de la liga ha ido tomando forma. Este año, la influencia y el poder de los jugadores ha sido clara, ya no es cosa nueva, y los directivos de las franquicias han tenido que adaptarse a la nueva realidad para atraer a jugadores codiciados. Existen muchas críticas alrededor de los jugadores que solicitan cambios o contratos específicos, pero también hay halagos en la manera en la que han tomado control de sus carreras.

 

Imagen vía Anthony Davis

 

El ejemplo claro de la actualidad ha sido LeBron James firmando con los Lakers de Los Ángeles el año pasado y después ir reclutando a Anthony Davis para finalmente oficializar su unión este verano. Fueron de los primeros movimientos del verano y estableció la base para lo que vendría después. La llegada de Davis a Lakers, sin embargo, fue mediante un intercambio, no la agencia libre, y los Pelicans aprovecharon todo lo posible antes de deshacerse de su gran estrella. Al final, la unión de James y Davis influyó que jugadores como DeMarcus Cousins, nuevamente, aceptara un contrato menor de los esperado para la calidad de jugador que es y unirse a los Lakers. Cousins ha pasado por varias lesiones lo cual ha disminuido su valor en el mercado, pero cuando está sobre la cancha, su presencia inmediatamente tiene un enorme efecto. Cousins y Davis jugarán juntos de nuevo, algo que ha sucedido desde su carrera colegial en Kentucky, y uniéndose con LeBron James y jóvenes como Kyle Kuzma trae todos los elementos para considerarse un súper equipo.

 

Imagen vía Kevin Durant

 

Los Nets de Nueva Jersey, por su parte, fueron unos de los claros ganadores del verano. Tuvieron un nivel de éxito inesperado la temporada pasada, juntaron piezas claves sin tener una “estrella” y terminaron en la postemporada. Los resultados del equipo, lo unido y bien entrenado que lucieron, da muestra de la capacidad de los directivos en guiar una franquicia y armar un conjunto de entrenadores y jugadores en harmonía. Es aquí cuando es más claro el papel que puede tener la directiva a la hora reclutar jugadores. El resultado para los Nets fueron dos de los jugadores más anhelados del verano en Kevin Durant y Kyrie Irving, agregando a un veterano y poste sólido como DeAndre Jordan. Los Nets tuvieron el primer gran golpe de verano y lucen con mucha seriedad, aunque están conscientes de que tendrán que esperar una época de adaptación, y la recuperación de Durnat. La contraparte de la región fueron los Knicks que medio quedaron con las manos vacías, sin la selección número uno del Draft a pesar de su esfuerzo por tirar toda la temporada pasada a la basura para lograrlo. Incluso enviaron a Kristaps Porzingis a los Mavericks, pero ni consiguieron la selección que significaría Zion Williamson, ni a Durant o Irving en la agencia libre.

 

La realidad es que los rumores de que Durant e Irving llegarían a los Knicks terminaron en rumores. Aquí podemos señalar el trabajo negativo que puede tener la dirección de una franquicia, pues la de los Knicks ha sido bastante criticada por el mal manejo del equipo, resultando en campañas inestables y un tanto caóticas. No obstante, con el gran presupuesto que lograron liberar para el verano, los Knicks consiguieron contratar a un número de jugadores sólidos como Julius Randle, Taj Gibson, Bobby Portis, y tiradores de tres puntos con Reggie Bullock y Wayne Ellington. Esos nombres no son demasiado conocidos pero quien sepa de basquetbol puede abogar bastante bien por ellos. Agregando a RJ Barrett en el Draft y a Dennis Smith Jr. del intercambio por Prozingis, además de un joven como Kevin Knox, y los Knicks pueden lucir bastante bien bajo un buen esquema sobre la cancha. De nuevo, aquí empieza a pesar el papel de la directiva y el equipo de entrenadores. Reformular el cuadro de jugadores es una cosa, pero está por verse si lo gran hacer el conjunto deportivo esperado.

 

Pero a pesar de nombres como Durant, Irving y Davis llenando los titulares de los medios, la gran figura del verano siempre fue Kawhi Leonard, quien apareció con los Raptors de Toronto por una sola temporada y le bastó para cambiar el rostro del equipo y guiarlos hacia el campeonato de la NBA. Leonard es una figura reservada y para los estándares de la época, se convierte en un misterio que todos ansían por descubrir. Mientras la liga entera pasaba anunciando grandes adquisiciones y contratos gigantescos desde el primer día de la agencia libre, Kawhi se mantenía en silencio, lejos de la luz mediática.

 

Con el campeonato y su segundo MVP de las Finales de la NBA (el primero siendo con San Antonio), Leonard mostró su capacidad de imponer juego ante los equipos más complicados y sobre las super estrellas más grandes de la liga. El balón estaba en la cancha de Leonard, y como lo mencionábamos, los jugadores han ido tomando el control de sus carreras. Kawhi ha hecho exactamente eso. De manera silenciosa y fuera del radar de los periodistas, Kawhi terminó reclutando a Paul George para que firmara con los Clippers de Los Ángeles, y entre los dos presionaron al Thunder de Oklahoma City en enviar a su jugador más importante a Los Ángeles. El movimiento fue la garantía que Kawhi exigió para firmar con los Clippers y ahora el equipo de Los Ángeles tendrá uno temerosamente defensivo con Leonard y George liderando, pero apoyados con Patrick Beverly y Maurice Harkless. El dicho deportivo que la defensa gana campeonatos ha demostrado una y otra vez ser verdad, y los Clippers han formado posiblemente el mejor equipo defensivo de la NBA. Hablando de franquicias de la NBA y su capacidad para dirigirlas, los Clippers son un gran ejemplo. Hace dos años mandaron a Chris Paul a Houston y luego a Blake Griffin a Detroit. Pensar que un par de años reformarían el equipo de manera veloz con la contratación de George y Leonard era poco probable, pero los Clippers bien podrían estar montando un mejor equipo que los Lakers para reinar la batalla regional, e incluso toda la Conferencia Oeste. Aplausos para esos Clippers.

 

Imagen vía Clippers de Los Ángeles

 

Thunder estaba bajo presión pero tampoco se fue con las manos vacías. La dupla de Paul George y Russell Westbrook, en papel, es fenomenal. Pero habían dudas de lo lejos que podrían llevar al equipo. Forzados a enviar a George a los Los Ángeles, Oklahoma City lo hizo bien, recibiendo a Danilo Gallinari y Shai Gilgeous-Alexander, y un enorme flujo de selecciones de la primera ronda que van del 2021 hasta 2026. Ahora se rumora la salida de Russell Westbrook, pero OKC está posicionándose bien, al igual que lo hizo Clippers hace un par de años, juntando piezas claves para reconstruir el equipo a través de diversos jugadores jóvenes y herramientas para negociar con otros equipos.

 

El verano ha traído un nuevo balance de poder en la liga, así como la fuerza de los súper equipos que se habían estado formando. También ha sido una muestra de cómo los jugadores han ido tomando mayor control de sus carreras, lo cual tiene un efecto claro y directo sobre los equipos y la liga misma.

 

Hace un año, el malestar general de saber que los Warriors mejoraban su súper equipo de Steph Curry, Klay Thompson y Draymond Green con la adición de DeMarcus Cousins después de haber firmado a Kevin Durant, estaba generando un disgusto por parte de los fanáticos y algunos periodistas sobre los desbalanceado que estaba la concentración de talento en algunos equipos en comparación a otros. Muchos incluso criticaron el estado de la NBA y dejando comentarios sobre si valía o no la pena ver la temporada cuando existiera tanta diferencia entre algunos equipos y el resto de la liga. Al final, aparecieron equipos inesperados como los jóvenes Nuggets de Denver, la rápida madurez de Giannis Antetkounmpo para dirigir a los Bucks al mejor récord de la conferencia, el desempeño estelar de Damian Lillard y CJ McCollum para liderar a los Blazers, y por supuesto, el renovado equipo de los Raptors que terminaron alzando el título de la NBA. Los Warriors perderían la final, y doce meses después de contratar a Cousins, los Warriors están en mera transformación. Mientras Durant y Cousins firman con otros equipos, los Warriors regresarán a ser mucho más “normales”, contratando a D’Angelo Russell y en espera a la recuperación de Thompson que estará fuera durante varios meses.

 

Hay que mencionar lo bien que han jugado sus cartas los Pelicans de Nueva Orleans. Con la suerte de haber ganado la lotería para poder seleccionar a Zion Williamson, también consiguieron a De’Andre Hunter con la selección número cuatro de los Lakers cuando enviaron a Anthony Davis a Los Ángeles. También recibieron a Lonzo Ball, Brandon Ingram y Josh Hart, piezas muy talentosas con mucho basquetbol, y aún mantienen a Jrue Holiday. Los Pelicans estarán recibiendo todos los beneficios económicos de tener a Zion en su cuadro, con ventas de jersey, llenos completos y un seguimiento constante de los medios; pero sobretodo, los Pelicans renovaron el equipo y establecieron un proyecto de futuro a corto plazo en cuestión de semanas.

 

Aún faltan varias movimientos por venir, pero el verano del 2019 ha tenido un intenso flujo de cambios lo que ha resultado en un nuevo balance de poder, mostrando la cara completa que ahora tienen los jugadores para influir las decisiones que toman las franquicias de la liga, y distribuyendo equipos balanceados en ambas conferencias. La temporada por venir promete mucha competencia, y entre otros equipos que no mencionamos, hay que destacar los movimientos del Jazz para conseguir a Mike Conley y Bojan Bogdanovic para unirlos a Donovan Mitchell, Joe Ingles y Rudy Gobert. Los 76ers perdieron, o tal vez dejaron ir, a Jimmy Butler al Heat de Miami, pero ambas lados posiblemente estarán mejor. Ya lo veremos desenvolverse todo en unos meses. Boston quedó sin Irving y Al Horford, pero puede ser algo muy benéfico para el manejo completo del equipo, agregando a Kemba Walker y Enes Kanter en su lugar. Con lo joven y talentoso que ya está el cuadro. Boston podría estar en mejor posición que el año pasado.

 

Aunque falta todavía para el arranque de la temporada, y probablemente más cambios, este verano ha sido una gran victoria para la NBA en general, la atención mediática que ha tenido fuera de temporada y un mejor nivel competitivo por toda la liga promete mucha audiencia y por supuesto, mucho basquetbol.

 

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